Los días pasan

Encender el ordenador para trabajar un poco y morirme de la envidia (sana) leyendo vuestros posts es lo que me ha ocurrido. Hoy está siendo un día bueno, sin llantos, sin tristeza, con sonrisas, con amor… Aunque es imposible borrarlo de dentro, hoy creo que estamos avanzado mucho. Puede que aún esté en shock o que vuelva a ser otra vez casi yo. Sea como sea, hoy me siento bien de ánimos.

Y hoy deseo como nunca volver a intentarlo, luchar, sufrir por si algo no va bien, pero al menos poder sufrir, ya que eso querrá decir que nos hemos vuelto a quedar embarazados. Si por mí fuera, mañana querría volver a tener un positivo. Aunque, por desgracia, no van así las cosas.

Tuvimos mucha suerte y nos quedamos a la primera, pero no sé por qué tengo la sensación que esta vez no va a ser tan fácil. O puede que me haga a la idea del “no” para que después no sea tan frustrante, para que si hay una larga búsqueda no me sea tan difícil soportarlo, porque después de esta experiencia sé que cualquier cosa es posible y que todo nos puede ocurrir. Porque sé qué es tener una ilusión enorme y que te la arrebaten, sin ningún motivo ni ninguna explicación, de golpe.

Recuerdo que cuando dijimos que estábamos embarazados Cuñada insistió en que a veces los embarazos no salen bien (se dedica al mundo de la salud), pero ella remarcaba la posibilidad de un embarazo ectópico. Desde ese momento bajé de la nube y empecé a pensar en esa posibilidad y cuando el día siguiente lo dijimos a mis suegros y dos días después a mi abuela, inconscientemente remarqué: “Pero aún es muy pronto, puede pasar alguna cosa”. Todos me decían que no iba a pasar nada, pero una sabe lo que deseaba estar embarazada y es muy fácil empezar a sufrir ante la posibilidad de que sea así.

Esto no lo habia contado hasta ahora, pero creo que ya puedo hacerlo: la semana pasada  llamé a mi madre un día llorando y le dije que algo no iba bien, que me sentía como vacía y que habían dejado de dolerme los pechos. Quién sabe si fue en ese momento en el que se paró el crecimiento del embrión. El día siguiente volvieron a dolerme los pechos y yo seguía con una sensación extraña, aunque creía que era por manías, así que  me convencí de que todo iba bien porque hasta ese momento el dolor de pechos había sido lo peor del embarazo y si me volvían a doler quería decir que todo iba normal.

El destino ha sido caprichoso y cruel con nosotros, sin ningún motivo, pero vamos a plantarle cara y a reintentarlo tantas veces como sea necesario, porque al final lo único que queremos es formar una familia. Y mientras llega, nos tenemos el uno al otro. Y eso, creedme, es muchísimo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s