Colaboración con Mamipañales

Los que me seguís en Facebook ya sabréis que hace un par de meses gané un sorteo que organizaba en Facebook Cristina, de Mamipañales: era un chupetero personalizado. Una preciosidad. A raíz de esto comenzamos a hablar y me comentó si me gustaría participar en un proyecto y contar mi/nuestra historia en la búsqueda del embarazo. Acepté enseguida. En principio tenía que colgarlo ella, pero al final cambió de idea y me pidió que lo publicara yo en el blog. Los que me seguís desde el principio ya conocéis la historia. A los que no espero que os guste y os quedéis por aquí. Transcribo, pues, el texto que preparé:

Me presento. Bueno, nos presento, porque en este caso la maternidad va ligada a mi marido. Somos S. y M., nos llevamos 8 años y nos casamos en mayo de 2015 tras muchos años juntos. Tras una serie de desilusiones laborales, decidimos cambiar de vida: ciudad, trabajo, etc. En agosto decidimos, aún sin casa en la nueva ciudad, que había llegado la hora de hacer realidad nuestro mayor sueño: ser padres. Ese mismo mes abrí el blog Pensando en ser padres, empezamos con la búsqueda y nos quedamos embarazados.

El 12 de septiembre del 2015, tras dos semanas de falta, me hice mi primer test de embarazo: ¡POSITIVO! Aún recuerdo que ese día íbamos a Ikea con mi madre y cuando llegó a nuestra casa la recibí llorando de la emoción y con la mejor noticia que se le puede dar a una madre que ya sabe lo que es ser abuela. Fue el mejor momento de mi vida, jamás había sentido tanta felicidad: me acababa de convertir en madre. En una madre que, por desgracia, pronto perdería a su hijo. El día 23 de septiembre abortamos.

Con el aborto vino el peor momento de mi vida, una experiencia preciosa se había convertido en un infierno: había perdido a mi hijo, porque aunque estuviera de poquísimo, era mi hijo. Así lo sentí y lo siento como madre. Fueron días difíciles, días oscuros, de lágrimas, dolores y reproches. Hasta que lo “aceptamos” (si se puede aceptar perder a un hijo) y decidimos sacar fuerzas de la tristeza y la desesperación. Nadie nos lo iba a devolver, pero al menos podíamos honrar su recuerdo y seguir luchando.

Y así lo hicimos, el día 28 de septiembre nos tocó revisión y, por suerte, el aborto había sido completo. Nos dijeron que nos esperáramos un ciclo y que en el siguiente lo podríamos volver a intentar. Ese mes hicimos, como teníamos previsto, nuestro viaje de novios, pero aun así el ciclo se hizo eterno: la regla tardó unos cuantos días más de lo normal en llegar y mi cabeza se llenó de dudas sobre mi viabilidad como futura madre. Es difícil no plantearse, tras un aborto, si el problema serás tú, si podrás volver a quedarte embarazada, si tardaras mucho… Son preguntas que se repiten constantemente en tu cabeza llegando incluso a cambiarte el carácter, por eso quiero darle las gracias desde aquí a mi marido, porque me ha apoyado en todo y me ha hecho las cosas tan agradables como ha podido dejando de lado su dolor por cuidar de mí.

Pero la regla llegó y con ella el segundo ciclo tras el aborto y las dos semanas interminables hasta la ovulación. Este mes me tomé la temperatura basal y estuve controlando la ovulación con tests. Lo hice porque no sabía tras el aborto y el primer ciclo tan raro cómo iban a ser mis ciclos. Para mi sorpresa, ovulé a los 14 días. Como en el primer embarazo, noté que me dolía el coxis, pero no quise hacerme ilusiones. Eso sí, esta vez no esperé dos semanas tras la falta para hacerme un test y tres días antes de la falta me hice un test de embarazo de tira: ¡POSITIVO!

Sí, estábamos otra vez embarazados. ¿Alegría? ¿Miedo? Una mezcla de ambos sentimientos. Aunque se lo dijimos a mis padres y suegros, no quisimos hacernos ilusiones hasta al menos pasar la semana del aborto anterior. De hecho, pensaba que a partir de la semana 8 se me pasarían los miedos, pero no ha sido así. Con el aborto no sólo perdí a un hijo, también perdí la inocencia que te hace disfrutar del embarazo ajena a que algo malo pueda suceder.

Actualmente estoy de 18 semanas y, aunque sigo sufriendo por si pasa algo, soy la mujer más feliz del mundo. Las semanas me pasan bastante lentas y me he pasado una gran parte del embarazo sufriendo; por eso decidimos llevar también el embarazo por el privado e ir a hacernos alguna ecografía más, para estar así un poco más tranquilos. En dos semanas tenemos la ecografía de las 20 semanas y cuento los días que quedan, incluso me he hecho una cuenta atrás.

También sigo con síntomas típicos del primer trimestre, pero si eso quiere decir que todo está bien, ¡que me duren las 40 semanas! Ya sabemos que es un niño: Guillem, y sólo deseamos que pasen los meses para poder tenerlo en nuestros brazos y darle todo el cariño y el amor que sentimos por él desde el mismo día que sabemos de su existencia, ya que nos sentimos padres desde ese mismo día, porque para nosotros la maternidad/la paternidad es darlo todo por un hijo desde el minuto 0.

Y como sé que después voy a dormir poco y cuando Guillem quiera, estoy aprovechando ahora para levantarme casi al mediodía y dormir muuuuuuchas horas. 😉 Bromas aparte, ésta es nuestra historia: la de M., la de Guillem y la mía; y la del ángel que nos acompaña y nos cuida a los tres desde el 23 de septiembre.”

Un ángel al que aprovecho para darle las gracias justo 6 meses después de dejarnos, porque nos cuida y siempre estará con nosotros.

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8 thoughts on “Colaboración con Mamipañales

  1. No conocía tu historia. Siento tanto que hayas pasado por eso… yo también tuve un aborto de mi primer embarazo, te entiendo tan bien! La pérdida de esa inocencia de la que hablas…la tristeza, la inseguridad. No hay palabras que den consuelo, pero hemos tenido la suerte de tener una segunda oportunidad, quizás algo menos inocente, pero siendo muy afortunadas! Aquí estoy con mis 25 semanitas y sumando! Un abrazo enorme y a disfrutar tanto como sea posible.

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    1. Lo siento mucho, preciosa. La verdad es que ya no volvemos a ser las mismas. Yo de 23 semanas sigo con miedo y cada vez que voy al baño miro el papel deseando que no haya sangre, y cuando siento algún dolor “nuevo” o persistente me asusto. Me molesta estar así, pero el miedo es superior a mí y por eso le pido perdón a mi peque cada vez que me preocupo, pero no lo puedo evitar.
      Un besazo, cielo!

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      1. Es lo más normal. Lamentablemente vives el embarazo con temor…pero depende de nosotras superar este miedo y seguir adelante. Ya verás que antes de lo que te esperas tendrás a tu bebé en brazos. Un enorme abrazo!

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      2. Se me está haciendo largo, jejeje, pero todo se debe al miedo, y cuando estoy un buen rato sin notarlo lo paso fatal. Anoche, por ejemplo, me puse el AngelSounds porque no lo notaba desde casi el mediodía. Pero ahí estaba su corazoncito a 156 ppm. ❤

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      3. Te entiendo! a mi me pasa igual…como no la sienta me pongo de los nervios. Debo decir que en la ultima semana la siento mucho más seguido y mucho más fuerte…así que estoy más tranquila. Un abrazo

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