Mi relación con la lactancia

Si me seguís por las redes sociales sabréis que una de las mejores cosas que me da mi niño diariamente es la lactancia. Aún recuerdo que estuve a punto de tirar la toalla porque no podía resistir oírlo llorar de hambre. Sí, mi hijo lloraba de hambre, ya que no se cogía a la teta y le dimos muy pocos suplementos pensando que así sería más fácil que se cogiera. Pero no, no lo fue. Y se juntó con la segunda noche, que es una noche bastante mala en general. La verdad es que me duele mucho pensar en esos días, no guardo ningún buen recuerdo. Fueron dos días malos, de sentirme muy mala madre y muy inútil por no poder amamantar a mi bebé y de oírlo llorar desconsoladamente durante casi una noche entera. Y sé que lo tendría que sacar, pero aún no estoy preparada.

El caso es que las pezoneras salvaron nuestra lactancia. Era el último recurso y funcionó. Seguramente, con personal sanitario formado en lactancia la cosa hubiese ido de otra forma, pero siguen brillando por su ausencia, para desgracia de muchos bebés. Porque lo pienso ahora y me da mucha pena: si yo, que me sabía la teoría de la lactancia de pe a pa, estuve a punto dejar la lactancia incluso antes de iniciarla, ¿qué pasará con la cantidad de madres que no se han parado a buscar información de ningún tipo? Al final los que pagan las consecuencias son los bebés, porque las cosas como son: no es igual dar leche materna que de fórmula. Y, ojo, que no quiero abrir ningún debate, que a mí lo que cada madre haga con su hijo me parece estupendo.

El tercer día, mandé al padre de la criatura a por unas pezoneras y el niño se enganchó que dio gusto. Tanto que antes de llegar a la noche ya tuve la subida. Me dejó seca de calostro en menos de 10 horas, jejeje. Y no, no recomiendo las pezoneras salvo caso de necesidad: si estáis pensando dar teta y ya tenéis las pezoneras preparadas siento deciros que vuestra lactancia seguramente fracasará. Nosotros usamos pezoneras un mes y medio y el día que las dejó fue maravilloso. Fue como una liberación. Si habéis usado pezoneras sabréis de lo que hablo: ponerlas, quitarlas, limpiarlas, que se te caigan… pero lo peor era no poder dar teta caminando y no poder sacarme la teta nada más lo pedía, pobre. Y, claro, el día que vimos a la matrona por casualidad y en medio minuto me enganchó al niño sin pezoneras fue un respiro.

Y ahora, 15 meses después  del primer contacto, seguimos teteando mucho, muchísimo. Tanto que Guillem sigue mamando cada dos horas o dos y media, o incluso menos de dos horas. Sólo alarga un poco cuando está con otros niños o salimos por ahí, aunque en esos casos es ponérmelo en la bandolera y que pida teta enseguida.

De hecho, con 15 meses sigue siendo 99% teta. Y no, para mí no es un martirio seguir dando tanta teta. No sólo no me molesta, sino que lo necesito. Y es que me atreviría a decir que tengo yo más necesidad de que mame que él. Si pasan dos horas y media y no ha mamado se lo recuerdo (conste que la mayoría de las veces viene y se engancha, jeje), y si estamos con gente o con niños o en un sitio donde está muy entretenido me lo pongo en la bandolera y mama como un rey. 

Lo peor de la lactancia, para mí, han sido los tres días contados que no ha querido mamar porque estaba enfermo. Los que me conocéis y habéis vivido estos días conmigo sabéis lo mal que lo he pasado, la ansiedad y las ganas de llorar que he sentido al pasarse por mi cabeza la palabra “destete”. Porque no, no estoy preparada para ello, no sé si algún día lo estaré, pero ahora mismo no.

El resumen de todo esto es que, aunque haya gente a la que no le parezca normal que me pase el día con las tetas al aire y un bebé pegado a mí, yo lo pienso y me parece precioso, lo visualizo y no puedo encontrar una imagen más bonita. ❤️ Gràcies, fill meu, per tant d’amor.

Anuncios

2 respuestas a “Mi relación con la lactancia

  1. Parecida a mi historia a punto de abandonar por tener un bebé prematuro con poca fuerza, somnoliento y que no sabía cómo ponérmelo al pecho, ningún tipo de ayuda por parte de nadie, me tuve que buscar la vida en grupos de lactancia online y con una pediatra, las pezoneras también me sirvieron de mucho y cuando las quité… Qué alivio! Son un rollo pero en casos extremos vienen de perlas, y aquí seguimos casi 8 meses de feliz lactancia, por la que nadie daba un duro y espero que se alargue muuucho más , nadie sabe la satisfacción que da hasta que le toca! Son momentos únicos!

    Le gusta a 1 persona

    1. Enhorabuena por estos 8 meses y ojalá os dure muchos meses más! Como dices, no hay nada mejor. ❤️ Eres una luchadora y tienes la recompensa a todo tu esfuerzo cada vez que mama. Y sí, es un alivio cuando las pezoneras desaparecen. 😝

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s